Deseo: La percepción o anticipación de algo bueno o atrayente, o la conciencia de una necesidad o carencia, provoca una tendencia hacia algo, acompañada de insatisfacción y desasosiego.
Ansia: Deseo intenso acompañado de vehemencia, miedo o apresuramiento.
Afán: Deseo acompañado de esfuerzo por realizarlo.
Capricho: Deseo efímero o irracional.
Coacción: La influencia de una persona, de una norma o de una costumbre incita a una acción o impide dejar de realizarla. Puede ir acompañado de anticipación del malestar o del perjuicio que la resistencia a la coacción produciría.
Asco: La percepción de un objeto, persona o situación sucios o repugnantes provoca un sentimiento negativo, físico o psíquico, y el deseo de apartarse de la causa o de expulsarla i se ha ingerido.
Animo: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento positivo de energía e interés, acompañado de impulso a la actividad y resistencia al esfuerzo.
Euforia: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento positivo de bienestar y energía expansiva.
Desanimo: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida provoca un sentimiento negativo de falta de energía, interés o vitalidad, acompañado de pasividad y de incapacidad para el esfuerzo.
Debilidad: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca un sentimiento negativo de falta de potencia o energía, acompañado por un deseo de descansar.
Desgano: Una causa psíquica o física, conocida o desconocida, provoca una experiencia negativa de falta de apetencias o deseos.
Intranquilidad: La percepción de un suceso que altera la normalidad, o una situación física o psíquica conocida o desconocida, provoca un sentimiento negativo, que impide el descanso, determina la atención e impulsa al movimiento.
Ansiedad: La percepción de un suceso que altera la normalidad o una situación física o psíquica conocida o desconocida, provoca un sentimiento intensamente negativo, determina la atención, va acompañado de preocupaciones y miedo, y, frecuentemente, de sensaciones de ahogo.
Impaciencia: La tardanza en suceder algo que se desea produce un sentimiento negativo, de irritación, que impide el descanso e impulsa al movimiento.
Inseguridad: La inseguridad en el pensamiento cuando es preciso saber a qué atenerse o tomar una decisión provoca un sentimiento negativo de falta de seguridad.
Confusión: La falta de claridad, de precisión en las ideas o en las normas, o a la excesiva rapidez en los cambios provoca un sentimiento negativo de falta de seguridad.
Alivio: La presencia de algo o alguien modera o elimina una situación desagradable o disminuye el malestar y la tranquilidad.
Tranquilidad: La conciencia de estar libre de alteraciones, problemas, turbación, inseguridad o deseo provoca un sentimiento agradable, exento de agitación.
Seguridad: La conciencia del propio saber, del propio poder o la esperanza en el futuro provoca un sentimiento positivo, exento de inquietud.
Aburrimiento: La experiencia de algo ligeramente molesto, repetitivo o sin interés, o la falta de ocupaciones o de estímulos agradables, provoca un sentimiento negativo, acompañado de una sensación de alargamiento del tiempo, de pasividad o de una difusa actividad, y de deseos vagos de experiencias estimulantes.
Enfado: La percepción de un obstáculo, ofensa o molestia leve, pasajero y/o injustificado provoca un sentimiento negativo de irritación y un movimiento contra el causante.
Ira: La percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo.
Furia. La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción, o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, con pérdida de control, lo que le emparenta con la locura, y con agresividad manifiesta y deseo de la destrucción o daño del causante.
Rencor: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo, duradero y contenido, de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, una aversión a todo lo que se relaciona con él, y el deseo de su daño y destrucción.
Miedo: La percepción de un peligro o la anticipación de un mal posible provoca un sentimiento desagradable, acompañado de deseos de huida.
Susto: La percepción de algo imprevisto o que aparece bruscamente provoca un sentimiento negativo, intenso y breve, acompañado de incapacidad de reaccionar.
Horror: La percepción de algo que sobrepasa la posibilidad de control, sea peligroso o no, provoca un sentimiento negativo, acompañado de incapacidad de reaccionar.
Fobia: Un objeto o una situación provocan un sentimiento negativo, una aversión intensa, incontrolable e irracional, que conduce necesariamente a conductas de evitación. Puede ir acompañado de ataques de ansiedad.
Decepción: La percepción de un suceso que contraria las expectativas, justificadas o no justificadas, provoca un sentimiento negativo, al constatar que los deseos y proyectos no van a cumplirse.
Fracaso: La percepción de no haber conseguido un resultado satisfactorio en algo emprendido provoca un sentimiento negativo al constatar que sus deseos y proyectos no van a cumplirse.
Expectación: Sentimiento de espera intensa, acompañada de interés, curiosidad, deseo o ilusión.
Esperanza: Sentimiento agradable provocado por la anticipación de algo que deseamos y que se presenta como posible.
Confianza: La creencia en la previsibilidad del comportamiento propio o ajeno provoca un sentimiento positivo, que anticipa un futuro carente de amenazas.
Desesperanza: La creencia de que algo que deseamos no sucederá provoca un sentimiento negativo.
Desconfianza: La falta de seguridad en el comportamiento de algo o de alguien provoca un sentimiento negativo de miedo, falta de firmeza o inseguridad ante un futuro imprevisible.
Tristeza: Una pérdida, una desgracia, una contrariedad, que hacen imposible la realización de mis deseos o proyectos provocan un sentimiento negativo, acompañado de deseos de alejarse, de aislamiento y pasividad.
Melancolía: Una causa desconocida, o una predisposición caracterológica, provocan un sentimiento levemente negativo, acompañado de pasividad, deseos de aislamiento y, con frecuencia, de languidez y ensoñaciones.
Desamparo: La falta de compañía, de consuelo o de ayuda impide la realización de nuestros deseos y provoca un sentimiento intensamente negativo de pérdida y desesperanza. El sujeto echa en falta, con resignación, amargura u odio, la acción ajena que eliminaría el sufrimiento.
Compasión: El mal ajeno provoca un sentimiento negativo por simpatía con el que sufre.
Nostalgia: La lejanía de los seres y lugares queridos provoca un sentimiento negativo acompañado de deseos de regresar junto a ellos.
Resignación: La pérdida del objeto de nuestros deseos o proyectos, o cualquier experiencia dolorosa que aceptamos negándonos a luchar para evitarla, provoca un sentimiento negativo, frecuentemente acompañado de calma y desesperanza.
Sorpresa: La percepción de algo nuevo, extraño, o de algo que aparece súbitamente provoca un sentimiento –que puede ser positivo o negativo- breve, que concentra la atención sobre lo percibido.
Pasmo: La percepción de algo nuevo y extraño, que atrae y absorbe la atención de forma excesiva, provoca un sentimiento, que puede ser positivo o negativo, y que paraliza la capacidad de reacción.
Admiración: La percepción de algo extraordinario provoca un sentimiento positivo, duradero, que atrae la atención y va acompañado de sentimientos de aprecio.
Satisfacción: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, acompañado de sosiego.
Alegría: El cumplimiento de nuestras expectativas, deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, acompañado de impresión de ligereza, y de ensanchamiento del ánimo.
Júbilo: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, comunicativo y expansivo, que va acompañado de demostraciones externas.
Felicidad: El cumplimiento de nuestros deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, intenso y duradero, que se experimenta como plenitud porque no se echa en falta ninguna cosa.
Orgullo: La conciencia de la propia dignidad provoca un sentimiento positivo de satisfacción y respeto hacia uno mismo.
Inferioridad: La percepción desfavorable de la propia imagen, al compararla con la imagen de los otros o del propio ideal, provoca un sentimiento negativo, acompañado de sentimientos de debilidad o impotencia.
Auto desprecio: La evaluación negativa sobre uno mismo provoca un sentimiento negativo, de rechazo, enojo u odio contra uno mismo.
Culpa: El recuerdo de una mala acción o de un daño causado provoca un sentimiento negativo de malestar y pesar.
* Los contenidos publicados en este post son responsabilidad exclusiva del Autor.
No Existen Artículos relacionados.

RSS
