Coaching Emocional…se pueden comprar cerebros, pero no integridad

Domingo, 22 de agosto de 2010 por Silvia Ahumada, archivado en Coaching

No basta ser bueno técnicamente, sino que es preciso transmitir correctamente cómo deben hacerse las cosas. El comportamiento de las personas a cualquier edad mejora cuando se les tiene confianza y respeto. El primer y máximo responsable de la motivación es uno mismo.

Hoy el coaching emocional involucra motivar, explotar el talento, así como aceptar y reconocer los puntos de mejora. No obstante, identificar y superar las flaquezas no es una labor fácil para todas las personas, se requiere un entorno estable,  capacidad y paciencia.

Una mente brillante unida a la esperanza, a la perseverancia y a una capacidad de entusiasmar son el carisma de un Coach Emocional.

La labor fundamental es desarrollar en el Coachee una mentalidad para buscar un camino, lograr sus objetivos, en el plazo que desea, respetando su libertad, con energía y el valor:

Admitir no saberlo todo.
Las personas ejemplares son los que se comprometen con un progreso continuo.

Aceptar la verdad.
El liderazgo implica sentido común. Quienes más necesitan de consejo suelen ser los que menos lo desean.

Tener tranquilidad para enfrentar problemas.
Las personas maduras encaran retos sin precedentes y tienen que operar bajo presiones que pueden restar su paciencia.

Inspirar a los que le rodean.
Todos los seres humanos quieren seguir y apoyar a guías que en verdad se interesen por ellos.

Ya sea en la empresa, en la familia o en cualquier relación humana. El coaching emocional no es algo que le ocurre a una persona sucede a través de ella.

* Los contenidos publicados en este post son responsabilidad exclusiva del Autor.

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